Queso con vino
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Maridajes

Queso con vino

El vino y el queso han ido de la mano durante siglos; sin embargo, con las opciones cada vez más abundantes tanto para el queso como para el vino, la decisión se puede poner muy difícil. Así que, para no tener que adivinar combinaciones, presentamos algunas variedades de vino para complementar con nuestra variedad de quesos.

Yannick Loué es un experto en vinos francés que vive en el Reino Unido. Siguió los pasos de su padre asistiendo a la Escuela de Cátering de Paris, e inició su carrera en un restaurante Michelin, en Francia.

Luego pasó ocho años trabajando en New Forest, en Reino Unido, desarrollando así su pasión por el vino, descubriendo vinos del nuevo mundo que no había probado antes.

Le encanta compartir su pasión con otras personas y quiere romper con las barreras que nota que surgen cuando se habla de vinos.

Tenga en cuenta que lo que aquí se indica son recomendaciones; el gusto es subjetivo, así que no dude en probar distintos tipos de vino hasta encontrar su combinación ideal.

Al igual que con el maridaje de cualquier otro alimento, ayuda el dividir los sabores en complementarios o en contraste. Un vino exuberante funciona bien con un queso de triple crema, mientras que un vino ácido cortará la dulzura del queso. Cuando empiece a probar, pruebe primero sólo el queso, para hacerse una idea de su carácter, y a continuación pruebe un poco más junto con vino, para ver cómo se mezclan.

 

El queso Rembrandt tiene un gran sabor, así que hay que asegurarse de escoger un vino que sea capaz de atravesar el queso. Es importante recordar que, cuanto más maduro sea el queso, más dominará al vino, así que es aconsejable elegir uno que no se pierda bajo el sabor añejo.

Los vinos Cabernet son ideales para esto, especialmente Cabernet Franc, puesto que proporciona la fuerza para atravesar el queso pero no dominarlo ni destruirlo sino que te permiten mantener tanto el sabor del queso como el del vino. La dulzura del vino complementa el gran sabor del queso. Saumur Champigny Veille Vigne 2010 es una buena elección, puesto que es rico y con cuerpo.

También es importante elegir un vino con alto nivel de acidez, ya que esto ayudará a refrescar el sabor del queso y a limpiar la paleta.

Otras alternativas son:

  • Cabernet Sauvignon
  • South African Pinotage
  • Australian Shiraz
  • Heartland Dolcetto
 
 
 

Vincent es un queso holandés añejo muy sabroso y de sabor dulce. Al igual que con el Rembrandt, se aconseja elegir un vino afrutado y dulce para mitigar la intensidad del sabor.

Riesling ofrece un sabor muy dulce que ayuda a suavizar el sabor del queso y ofrece un sabor equilibrado.

Lo más importante para combinar un vino con este queso es asegurarse de que el vino tiene un alto nivel de acidez que complementa con la dulcura del queso. Algo del tipo de Josef Chromy SRG Riesling 2010 es una estupenda combinación porque tiene sabores dulces inmediatos antes de que la acidez empiece a aclarar el paladar y potencie la dulzura del queso.

Otras alternativas son:

  • Chardonnay
  • Gewurztraminer francés o australiano
 
 
 

Vermeer es un queso afrutado con una textura con cuerpo. Sin embargo, contiene menos grasa y menos sal que los quesos clásicos Gouda. Al escoger un vino para combinar con Vermeer, hay que buscar un sabor afrutado ligero que equilibre el hecho de que el queso es más ligero que el Gouda clásico y que aún así potencie la textura afrutada.

Mis aspectos favoritos del vino combinado con este queso son las explosiones de textura y sabor, así como la riqueza del queso y de las bayas en el vino. Las explosiones de intensidad se complementan con las ráfagas de sabor afrutado, creando un perfecto y equilibrado sabor.

El equilibrio de la intensidad con la dulzura es muy importante a la hora de combinar el queso y el vino, puesto que los sabores deben complementarse. Una buena elección es un Malbec, como el Coliman Malbec Bonarda 2012. El vino ayuda de nuevo a limpiar el paladar.

Otras alternativas son:

  • Merlot
  • Chardonnay
  • Planeta Cerasullo
 
 
 

Frans Hals es un exquisito queso de cabra con un sabor fuerte y un aroma delicado. Al escoger un vino para complementar el queso, es importante no dominar el delicado aroma, lo que lleve a escoger un vino de sabor ligeramente fresco.

Los vinos que he escogido son bastante afrutados y tienen un nivel de acidez alto que atraviesa la cremosidad intensa del queso.

La clave es, de nuevo, el equilibrio, y un queso de fuerte consistencia necesita ser complementado con un sabor ligeramente más afrutado. Sauvignon Blanc es una gran elección, algo del tipo de Los Haroldos

Otras alternativas son:

  • Les Perles Pipuepoule de Pinet 2012
  • Gruner Vetliner